Desde la reflexión. La evaluación en ambientes virtuales
REFLEXIÓN PERSONAL SOBRE LA EVALUACIÓN EN AMBIENTES VIRTUALES
POR: ILVIN PATRICIA PINEDA HERNÁNDEZ
Evaluar siempre va a entrañar varias dificultades ya que, para la mayoría de personas, este proceso se parece más a medir, por lo que se espera la ejecución de acciones evaluativas tradicionales, sumativas, memorísticas y que representan todo un reto dado que el fin último siempre sería obtener la calificación más alta, pero sin dar importancia a qué aprendí, qué enseñé y si lo disfruté o si fue significativo para mí ya sea docente/tutor o estudiante/participante.
Por lo que considero que lo primero, es tratar de quitar de nosotros y de nuestros estudiantes, esta visión de evaluación. Considero que para que la evaluación sea una instancia del proceso de aprendizaje, debe formar parte integral de dicho proceso, lo cual implica elegir/construir de manera adecuada y equilibrada los elementos que conforman cada unidad/semana/módulo de trabajo: objetivos por lograr concisos y específicos, contenidos por analizar claros y concretos, recursos de aprendizaje agradables y amigables (lecturas no muy extensas, con vocabulario accesible, atinentes al tema, vídeos cortos, animados, con recursos visuales y auditivos atractivos, que constituyan un apoyo a las lecturas y clarifiquen qué se espera logar), las actividades variadas y que permitan al tutor explorar los conocimientos logrados por sus participantes y a estos, exponer y proponer sus ideas, proyectos y propuestas, para lo cual son ideales los foros, la elaboración de tareas que demande conocer y aplicar nuevos recursos digitales como mapas mentales, conceptuales, infografías, cuadros comparativos y otros.
Ahora todos estos elementos deben tener flexibilidad para ser evaluados, para lo cual es muy útil el uso de rúbricas con escalas descriptivas que indiquen claramente qué se espera que el estudiante logre realizar y los puntos que obtendrá por cada aspecto logrado, es decir, se conjunta lo descriptivo-cualitativo, con los sumativo-cuantitativo, pero sin dejar de lado la realimentación de los aportes del estudiantado y las sugerencias de mejora.
Para evaluar sin dar prioridad a medir y de la manera como la educación a distancia lo requiere, considerando que el fin es favorecer el desarrollo del pensamiento reflexivo y la adquisición de los conocimientos que se desea compartir con el estudiantado, algunas herramientas para dicha evaluación serían todas aquellas que sean de tipo digital para obtener información significativa y aplicar sistemas de evaluación formativa, tales como proyectos que se evaluaría mediante rúbricas y avances que se realimentan para ampliar, guiar y mejorar, portafolios en los que cada participante plasmará sus impresiones e ideas de la temática vista, mapas conceptuales y mentales para resumir, representar y repasar la temática que se desarrolla, herramientas y aplicaciones que simulen concursos de preguntas y respuestas como Socrative y Kahoot, el uso de formularios de Google Docs para la obtención y sistematización de información específica, concreta y que se desea archivar.
Además, también están recursos de interacción docente-estudiantes y estudiante-estudiante para compartir y comentar ideas, así como aportar a lo que otros exponen, tanto de manera asincrónica como los foros, chats y wikis, como de manera sincrónica tal como lo permiten plataformas de comunicación virtual como TEAMS, GOOGLE MEET y ZOOM, entre otras.
Todo lo anterior sin perder de vista que la evaluación no es un mecanismo de castigo, sino más bien, un momento en el proceso de aprendizaje que permite a todos los participantes, tener claro cuáles son sus logros y avances y al tutor, la utilidad y pertinencia de los recursos, métodos y estrategias empleados.
En mi labor como tutora en cursos virtuales, considero de suma relevancia aspectos como brindar de manera clara y con antelación las indicaciones de lo que se espera que los participantes realicen y logren en las actividades propuestas, estar siempre atenta a sus dudas y consultas para guiarlos de manera adecuada y clara, brindar ejemplos si se requiere, utilizar recursos atractivos, que se vean y escuchen bien, en el propio idioma, no extensos y si es posible, variados y por supuesto realimentar el trabajo, aportes y tareas que desarrollan los participantes, en un marco de respeto, amabilidad, bajo un clima de confianza, destacando lo positivo de lo aportado/realizado y alentando a trabajar en los aspectos por mejorar.
La imagen describe el proceso evaluativo como un conjunto de acciones constantes y relacionadas entre sí, que buscan la mejora, ampliar conocimientos, aprender de otros y con otros con una mentalidad abierta para mejorar, crecer y conocer, en compañía de otros que son copartícipes de dichos procesos, ya sean docente o estudiantes, pero, sobre todo, con la disposición de disfrutar y crecer como persona y profesional por medio de dicho proceso.


Me parece muy puntual su reflexión maestra. Es correcto, hay una necesidad por transformar lo que hoy día consideramos evaluación, lo cual va más allá de una medida cualitativa y que nos lleva a tener que mejorar nuestros instrumentos de evaluación y a poner más atención en nuestras planeaciones.
ResponderBorrarSaludos.
Saludos compañera, gracias por compartir, muy bien tu blog, hay que buscar que el mapa conceptual sea más amplio con la finalidad de dar más información al usuario o visitante de favor.
ResponderBorrar